LIFAN X50

Probamos el hatchback compacto con estilo aventurero de Lifan y te contamos sus fortalezas y debilidades.

Para los distraídos y poco atentos a los detalles, el logo de Lifan tiene tres velas que simbolizan el nuevo empuje que la marca le quiere imprimir a la industria automotriz con sus productos. Y el X50 es uno de esos vientos de cambio al ser el crossover que representa a Lifan en el segmento B.

PRESENTACIÓN. El LIFAN X50 es parte de los 6 modelos de la familia Lifan que la marca china presenta actualmente en nuestro país y que comercializa en sus 22 concesionarios oficiales distribuidos en Ciudad Autónoma y el Gran Buenos Aires. Se presenta en una sola versión, 1.5 MT FULL PLUS, la tope de gama.

SEGMENTO Y RIVALES. El X50 es un modelo compacto con estética off road, que compite en el mercado frente a varios productos, entre los cuales podemos destacar al Chevrolet Onix Activ, Toyota Etios Cross, Volkswagen Fox Track, Renault Sandero Stepway.

ESTILO. Vista desde el exterior, la X50 no tiene nada que envidiarle a otros referentes de su segmento. Con un diseño moderno, lo que más nos sorprendió fue un marcada presencia de la tecnología LED en las luces de posición, traseras, de giro y de circulación diurnas.

 

Otros aspectos que le imprimen un carácter moderno son sus llantas de aleación de 15 pulgadas, con un formato que transmite dinamismo, y las barras del techo que le proporcionan un aire off road. Por otra parte, en la zona trasera, presenta unas ópticas similares al del Alfa Romeo Giulietta.

Las dimensiones del X50 están configuradas de la siguiente manera: 4.100 mm de largo, 1.722 mm de ancho y 1.540 mm de alto. A su vez, la distancia entre ejes es de 2.550 mm.

INTERIOR. Puertas adentro percibimos una habitáculo agradable pero con materiales y encastres que claramente podrían mejorarse. Abundan los plásticos en diferentes tonos de grises con algunas inserciones. Nos gustaron los tapizados de eco cuero de los asientos y el revestimiento en cuero microperforado del volante.

La posición de manejo es cómoda y se puede regular en altura el asiento. A su vez, el conductor encuentra todos los comandos al alcance de su mano para no caer en distracciones innecesarias. Por otra parte, la visibilidad trasera es reducida debido a la escasa superficie vidriada de la luneta.

El instrumental tiene solo al cuentavueltas como la única opción análoga siendo el resto, velocímetro, medidor de nafta y demás mediciones útiles, todas digitales, con un color rojizo muy agradable a la vista y que resalta durante el uso nocturno pero que puede perder visibilidad durante un día muy soleado.

El sistema multimedia está compuesto por una pantalla de 7 pulgadas, con el accionamiento táctil un tanto lento, desde donde se puede manejar la tarjeta de memoria, el equipo de audio, el dispositivo conectado al puerto USB o vía Bluetooth, el navegador satelital o ver las imágenes que proporciona la cámara de estacionamiento trasera.

El volante forrado en cuero incorpora los comandos del sistema multimedia, un plus para un auto de este segmento y precio. Por su parte, las cuatro puertas tienen levantavidrios eléctricos y se las puede controlar desde el asiento del conductor.

La habitabilidad trasera es una de sus fortalezas ya que el piso es plano y permite que un adulto pueda viajar sin problemas en la plaza central. Además, la distancia hacia al techo es razonable para que nadie sufra con el roce de la cabeza.

 

La capacidad del baúl es de 360 litros con el cobertor de lona, 428 sin el mismo y de 1120 litros con los asientos rebatidos. Con estas medidas, supera al Sandero Stepway, Etios Cross, Onix Activ, Fox Track. Otra buena noticia es que debajo del piso alberga una rueda de auxilio homogénea, con las mismas características que las cuatro rodantes.

SEGURIDAD. El equipamiento en este rubro tiene varias lecturas. Por un lado, se puede decir que cumple con los mínimos obligatorios que exige la ley con airbags frontales para conductor y acompañante y frenos ABS. Por otro, le suma Distribución Electrónica de Frenado (EBD) y Sistema de Asistencia de Frenado (BAS). Además, cuenta con anclajes ISOFIX para asegurar las sillas de retención infantiles y una cámara trasera de asistencia de estacionamiento, lo mismo que un sensor de retroceso que se activa cuando se conecta la marcha atrás.

Los cinco asientos cuentan con sus respectivos cinturones inerciales de tres puntos. Sin embargo, la plaza central no dispone de apoyacabezas, un dispositivo fundamental para la protección ante impactos por alcance.

Pudimos probar dos sillas de chicos de distintas marcas sujetas con los cinturones traseros de tres puntos y quedaron realmente muy bien sujetadas. El espacio entre la silla y el asiento delantero les permitió a los chicos viajar cómodamente.

EN MARCHA. El motor del X50 es de 1.5 litros, con una cilindrada de 1.498 cm3 que entrega una potencia de 102 CV asociados a una caja manual de 5 cambios. Un detalle que resaltan desde la marca es que funciona a la perfección con nafta súper (sin plomo de 93 octanos) por lo que no requiere que se utilice un combustible premium, abaratando su uso.

Es un propulsor bien racional, no esperábamos encontrar grandes prestaciones de aceleración y reacciones, pues acelera de 0 a 100 km/h en poco más de 12 segundos. Se adapta bien a la ciudad y al tránsito urbano, donde no presenta limitaciones, pero en ruta nos costó realizar sobrepasos porque la respuesta fue algo lenta.

En términos de consumos, registramos unos 10 litros por cada 100 kilómetros en ámbitos citadinos. Para recorrer la misma distancia en ruta, circulando a 100 km/h, precisó 6,5 litros, un muy buen registro. Sin embargo, su tanque de apenas 42 litros, le permite tener una autonomía de apenas 650 kilómetros.

AL VOLANTE. El X50 nos pareció un vehículo agradable para conducir, con capacidades para absorber las irregularidades de las calles de la ciudad a través de un equilibrado conjunto de suspensiones. A su vez, su dirección es dócil, le proporciona agilidad en espacios reducidos, y comienza a endurecerse a medida que incrementamos la velocidad.

En ruta exhibió alguna tendencia a perder la trayectoria en curvas pronunciadas, pero nada que comprometa la seguridad de marcha. También exhibió cierta sensibilidad ante la presencia de fuertes vientos laterales. En general, se mostró aplomado, firme y con capacidad para sostener un buen confort de marcha en cualquier circunstancia.

CONCLUSIÓN. La relación precio/producto ($285.000) ubica al X50 con posibilidades de crecimiento en el segmento de los hatchbacks compactos. Si bien tiene aspectos para mejorar, como la calidad interior o la respuesta del motor en ruta; la habitabilidad, capacidad del baúl y consumos le otorgan sólidos argumentos como para convertirlo en una interesante alternativa de compra.

 

Si querés ver la FICHA TÉCNICA, hacé click aquí.

LOS MÁS

  • Diseño exterior.
  • Habitabilidad trasera.
  • Capacidad del baúl.
  • Precio accesible.
  • Confort.
  • Andar.

LOS MENOS

  • Calidad de materiales y terminaciones.
  • Prestaciones limitadas en ruta.
  • Autonomía.

Ingresá a la web de LIFAN Argentina  para mayor información en http://www.lifan.com.ar/

Compartilo, es simple...
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on TumblrEmail this to someonePrint this page

Reply