La 4ta generación del Kia Sorento incorpora el Blind-Spot View Monitor, que mejora la visión periférica.

El Kia Sorento que se lanzó en Europa recientemente es un referente en términos de seguridad y sorprende con el conjunto de asistencias a la conducción que presenta en esta nueva generación, como el Blind-Spot View Monitor (BVM), un avanzado Asistente de Ángulo Muerto.
El sistema funciona mediante cámaras integradas en las carcasas de los retrovisores, de alta definición y con un gran angular, que proporciona una imagen más amplia que la que dan los espejos. Cuando el conductor activa la luz de giro, indicando un cambio de carril o maniobra de giro, se proyecta la visión de la cámara correspondiente en el cuadro de instrumentos, 100 % digital, ofreciendo mayor información para realizar la maniobra con seguridad.

Según el lado del que se trate, reemplaza el gráfico del velocímetro o el del tacómetro, pero sin dejar nunca de mostrar la velocidad de circulación del vehículo. Todo sucede en un instrumental denominado Supervision, con una pantalla de 12,3″ de alta definición (1920×720 píxeles) que sustituye a los relojes tradicionales.
El BVM viene a solucionar un problema frecuente en la conducción cuando aparecen ciertas zonas de las calles o rutas que no se pueden controlar, por cuestiones físicas. A cada lado de los vehículos hay puntos ciegos que no se llegan a apreciar ni al mirar los retrovisores y los conductores se pueden exponer al peligro ante una maniobra de adelantamiento o un cambio de carril.

