El clásico sedán de BMW se lanzó en julio de 1975. En Argentina se comercializa su séptima generación.

Siete generaciones y 45 años de éxitos, mantienen al BMW Serie 3 como el sedán deportivo por excelencia y un ícono de la marca alemana. Su primera generación se presentó al mundo en julio de 1975, y se comercializó hasta 1983.
El diseño de la carrocería fue obra de Paul Bracq, quien fue jefe de diseño de BMW entre 1970 y 1974, y creó otros modelos como el prototipo BMW Turbo que dio lugar al mítico BMW M1. El primer Serie 3 ofrecía una estética inspirada en la del BMW Serie 5 (1972-1981) y se destacaba por su carrocería de dos puertas con forma de cuña y una parte posterior, atípica en la época.
El modelo original tenía una longitud de 4.355 milímetros, 1.610 de ancho y 1.380 de altura. La distancia entre ejes era de 2.563 mm y, además, destacaba por sus cortos voladizos. Fue el primer BMW que estrenó un tablero orientado al conductor. Por otra parte, la consola central estaba integrada dentro del tablero y el interior estrenaba su característica iluminación en tono naranja.

En el momento de su lanzamiento, el BMW Serie 3 podía equipar unos eficientes motores de cuatro cilindros en línea que funcionaban con gasolina regular que, en plena crisis del petróleo, resultaba más económica que la súper.
El BMW Serie 3 de primera generación se lanzó en las siguientes versiones: 316 (con 90 hp), 318 (con 98 hp) y 320 (con 109 hp). Todos estos modelos utilizan motores alimentados por carburadores Solex. Si el cliente deseaba más prestaciones, podía elegir el 320i, con la novedosa inyección de combustible que incrementaba la potencia hasta los 125 hp.
Para marcar diferencias dentro de la gama, las versiones equipadas con el motor de 2 litros montaban un equipo de faros dobles, mientras que el resto de modelos llevaba las típicas ópticas redondas simples.

Seis cilindros
El BMW Serie 3 fue el primer vehículo de este segmento que incorporó un motor de seis cilindros en línea. Durante el Salón de Frankfurt de 1977, se conocieron los nuevos modelos 320/6 y 323i. Esta fecha marcó una larga tradición en BMW: la de los sedanes deportivos de alto desempeño con bloques de seis cilindros.
El BMW 323i tenía un motor de 2.3 litros alimentado por inyección, ofrecía una potencia de 143 hp. Por otro lado, el 320/6 utilizaba el bloque de seis cilindros con 2.0 litros de desplazamiento y una alimentación por carburador.
En 1978, aparecieron novedades a la gama de motores. El 316 pasó a usar el bloque de 1.8 litros de 90 hp, y el 318i estrenó un sistema de inyección por lo que su potencia se incrementó hasta los 105 hp. Por último, en 1981 se presentó el BMW 315. Se trataba de una interesante versión de acceso a la gama que usaba un motor de 1.6 litros con 75 hp.
Ese mismo año tuvo lugar otro importante acontecimiento en BMW. Después de llevar seis años en fabricación, salió de la línea de producción la unidad un millón del BMW Serie 3. De este modo, el modelo se convirtió en el BMW más vendido hasta entonces.

