Un automóvil japonés que puede volar ya fue probado con éxito. Iba a encender la llama olímpica de Tokio.

El futuro de la movilidad supera límites insospechados y se presenta entre nosotros como si fuera una película de ciencia ficción. Cada vez es más frecuente ver vehículos con tecnologías híbridas y comienzan a no ser tan raros los autónomos. Ahora la novedad llega con un modelo de película y que ha tejido miles de leyendas, nos referimos a un auto que vuela.
Hace unos días la empresa SkyDrive, una start up participada por Toyota, hizo la primera demostración pública en Japón de un vuelo de su modelo SD-03, un coche eléctrico con despegue y aterrizaje vertical más compacto del mundo.
La marca no ha suministrado muchos datos, pero te contamos los que pudimos obtener. El modelo mide 4 metros tanto de largo como de ancho, y 2 de alto. Su sistema de propulsión está conformado por ocho motores eléctricos que mueven a ocho hélices dispuestas de dos en dos en cada extremo. Además, es monoplaza, con lo cual solo hay espacio para un pasajero.
Se estima que podrá estar operativo en el año 2023. Antes deberán cumplir con los requisitos solicitados por las autoridades aeronáuticas civiles para operar con seguridad. Por ahora solo se ha visto una exhibición en la pista de prueba que Toyota tiene en las afueras de Nagoya.
La experiencia de cuatro minutos, en una superficie de 10.000 cuadrados, aunque mostró al piloto al mando del vehículo, recibió la asistencia de un control por ordenador para asegurar la estabilidad del aparato. Además, personal técnico monitoreó desde tierra las condiciones del vuelo y el funcionamiento de la nave.
SkyDrive
La marca nació en 2012 de la mano deCartivator (un grupo de ingenieros voluntarios) con la financiación de grandes empresas japonesas, como Toyota, Panasonic o el desarrollador de videojuegos Bandai Namco. La start up ha recibido recientemente una nueva inversión equivalente a unos 31 millones de euros.
