Es el más largo entre los colgante y recorre cuatro kilómetros para unir ambos continentes.

Canakkale es el puente colgante más largo del mundo y une Asia con África. Fue construido 5.000 obreros y más de 600 ingenieros, tras una inversión de 3.100 millones de euros. Hacer el recorrido completo no lleva más de 6 minutos, tras el pago de un peaje de 13 dólares, mientras que cruzar en ferry demanda alrededor de media hora.
La obra se desarrolló en cuatro años y debieron enfrentar diferentes obstáculos como los fuertes vientos, actividad sísmica y el paso de grandes barcos portacontenedores. Mide 318 metros de altura, es más alta que la torre Eiffel, y las autoridades del Gobierno turco señalan que será un motor para dinamizar el desarrollo económico y logístico de la zona.

El puente, que nace en la entrada sur del mar de Mármara, en dirección a Estambul. Une las ciudades de Lapseki, Asia, con Galipoli, Europa. Por allí circularán unos 45.0000 vehículos por día, lo que significa una gran solución para el tránsito.
La obra, construida por un consorcio de empresas surcoreanas y turcas, se convierte en el quinto cruce euroasiático para vehículos, y se suma a otros tres puentes de Estambul que conectan los dos continentes y enlazarán la Tracia Oriental con Anatolia, sin necesidad de entrar en Estambul.
