Lucas Ripoll repasa la historia y nos habla del futuro de la empresa que inició su abuelo hace unos 80 años.

Entrevistamos a Lucas Ripoll, tercera generación de una familia argentina dedicada a la fabricación de motorhomes, que empezó en un pequeño taller y hoy tiene una planta en Francisco Alvarez, en el Oeste del Gran Buenos Aires, donde desarrollaron un sistema inédito de tracción integral.
¿Cómo arranca esta aventura llamada Ripoll?
Esto empieza en 1943 con mi abuelo. Más de 80 años de historia. Luego mi papá toma la posta, integra la marca al rubro automotriz. El mercado fue llevando nuestra actividad principal a enfocarse en lo que en ese momento tenía demanda hasta que decidimos dejar todo de lado para dedicarnos a full al motorhome, llevarlo al nivel automotriz, con ingeniería de procesos.
Nosotros con mi hermano somos la tercera generación. Hay un prejuicio sobre los que heredamos un negocio, pero es más difícil sostener algo que crearlo de cero. No solo lo mantuvimos, sino que lo hicimos crecer. Inventamos una unidad de negocio nueva con todo lo que significa en este país y las trabas que se presentan. Lo más importante en una empresa familiar es que los involucrados confíen entre sí.
¿Cuánta gente trabaja con ustedes y cuánto producen?
Cuando yo me sume a esta empresa hace 15 años éramos 7 personas, hoy somos 70. En una misma línea de producción conviven diferentes sectores como carpintería, herrería, tapicería. Hoy fabricamos alrededor de 70 unidades mensuales y la idea es duplicar ese número para dar una respuesta más rápida.
¿Hay un crecimiento del mercado de motorhomes en Argentina o es solo una sensación?
Sí, claro, es real. De hecho, por eso nos estamos pasando una planta más grande para producir el doble. Hoy tenemos una demora en la entrega de ocho meses, que en el mercado no es mucho, pero para nosotros sí. Queremos bajar ese tiempo a la mitad porque la demanda lo está pidiendo. La nueva planta es para acelerar el proceso de fabricación de lo que hacemos actualmente y sumar la línea de montaje de Optimus.

¿La venta de motorhomes es mucha más personalizada que la de un auto?
Nosotros no vendemos un producto. Es el servicio, la experiencia, lo que la persona va a hacer con esa unidad. El cliente viene a la fábrica se lleva una vivencia, lo asesoramos. Muchas veces les sugerimos que primero alquilen un motorhome, lo prueben en un viaje y vean si realmente es lo que necesitan.
¿Cómo sigue la relación con el cliente de un motorhome después de la venta?
Ripoll da garantía de por vida, ofrecemos posventa permanente, atención personalizada sobre cualquier duda que quieran resolver.
Contános un poco más sobre ese gran cambio que se viene
Ripoll va a abandonar la planta actual para pasar a una nueva con el doble de capacidad para fabricar lo que se hacía actualmente e incorporar el nuevo modelo Optimus. Son dos líneas de montaje de forma longitudinal. En el lugar donde trabajamos ahora se va a hacer la conversión a 4×4 de las Sprinter.

Qué revolución que armaron con el nuevo producto
Optimus es una segunda marca del grupo, para hacer la doble tracción de la Sprinter con un desarrollo propio. Es un hito en la industria porque básicamente no existía. La demanda local lo pedía y después de navegar todas las alternativas, decidimos desarrollarlo nosotros.
¿Optimus también les abre las puertas a otros segmentos y aplicaciones?
Es que justamente el enfoque de la marca es expandirnos. Nos dimos cuenta la demanda creciente de esta solución. Esto aplica a otras cosas, a la salud, a la minería, al petróleo, a las Fuerzas Armadas. Nos han llamado de empresas mineras y gasíferas. Hay operaciones que están alejadas a muy corta distancia de la ruta al lugar, quizá son 5 kilómetros, pero intransitables. Entonces tienen que llevar 10 Hilux 4×4 y acá se lo solucionamos con un Minibus Sprinter. De cinco choferes reducís a uno, un solo gasto de combustible. Es realmente ventajoso.
¿La van a exportar a países limítrofes?
Optimus se puede llegar a exportar. No hay en la región una solución semejante. Esto es nuevo y la comunicación va a expandirse a Chile, Uruguay. Hay una gran oportunidad allí también.
A partir de este desarrollo que lograron, imagino que Mercedes-Benz se ha contactado con ustedes.
Ya nos reunimos con los ingenieros de Mercedes-Benz porque ellos se interesaron en el desarrollo que logramos con Optimus. Ellos quisieran tener esa solución a través de los concesionarios. Estamos en proceso de homologación. Es una solución que los beneficia a ellos. Lo diseñamos específicamente sobre Sprinter. Hay un mercado que no compra Sprinter por no tener la doble tracción. Por ahí terminan comprando un camioncito que no son tan cómodos.


