Porsche y la juguetera alemana Ravensburger presentan un rompecabezas tridimensional del archi conocido 911. Este puzzle consta de 108 piezas y es el primer producto de muchos por venir.

Más de 50 años separan a los dos vehículos. El real, el auto insignia de Porsche, ya superó su quinta década. El nuevo, el chiquito, es un proyecto que con solo dos años, sale al mercado. Uno exclusivo para mayores de 18 años, el otro para niños de 10 o más. La cosa es que el 911 R vuelve al mercado pero en forma de rompecabezas tridimensional de la mano del fabricante de juguetes Ravensburger en colaboración con Porsche.
Los ingenieros de Ravensburg (Alemania) fueron muy meticulosos en su trabajo, al igual que sus colegas de Weissach: el primer paso en el proceso de desarrollo de un rompecabezas 3D es un estudio de viabilidad, que utiliza un modelo aproximado. A continuación, los expertos fabrican un prototipo inicial. Basado en este prototipo, el departamento de desarrollo de productos técnicos divide el vehículo en piezas de rompecabezas individuales. El siguiente paso realizado por los técnicos de Ravensburg es crear un diseño detallado del automóvil –el segundo prototipo–.

Todos los rompecabezas en 3D son fabricados mediante un proceso patentado que implica moldear, por inyección, las piezas; escribir con láser los números de identificación en el interior de cada una de las piezas, e imprimir el diseño en el lado exterior.
El diseño y el proceso de fabricación deben garantizar que una vez armado el rompecabezas el movimiento de las piezas sea mínimo, especialmente cuando se trata de piezas curvas y flexibles. Mantener las piezas inmóviles es esencial para producir una superficie impresa con precisión y evitar que el color se filtre por los bordes de las mismas. Esta etapa en el proceso de fabricación del rompecabezas se asemeja a las pruebas del túnel de viento que tienen lugar durante el desarrollo del automóvil deportivo real en el centro de desarrollo de Porsche, en Weissach.

Entonces es cuando son construidas las herramientas para la producción en serie. Después de esto los especialistas diseñan la mejor forma para el empaque y, finalmente, comienza la producción masiva.
El rompecabezas de tres dimensiones, 3D, del 911 R, es solo el punto de partida para una amplia colaboración en los próximos años entre Porsche y el fabricante de rompecabezas Ravensburger Inc. Ambas empresas, establecidas hace mucho tiempo, comparten un espíritu similar en cuanto a su dedicación y esmero con sus productos, su ingeniosa e innovadora ingeniería y sus estándares de calidad son excepcionalmente altos.

Dónde se consigue
El rompecabezas tridimensional del 911 R les brinda a todos los fans de los pasatiempos y de los autos deportivos, desde los 10 años de edad, la oportunidad de experimentar la fascinación de los autos deportivos de una manera completamente nueva: a través de 108 piezas del rompecabezas. El rompecabezas está disponible en la Tienda Porsche en línea, en el Museo Porsche en Stuttgart o en la sede de Porsche en Leipzig, así como en la tienda en línea de Ravensburger y en diferentes jugueterías.
TIENE LA PALABRA
Oliver Eidam, Director de Asociaciones y Patrocinios de Porsche.
“Nos entusiasmaba participar en un proyecto de este tipo y trabajar junto a nuestro socio Ravensburger para recrear uno de nuestros emblemáticos autos deportivos, nada menos que el 911 R, en forma de rompecabezas tridimensional”.
Martin Fischer, ingeniero de desarrollo de la fábrica Ravensburger.
“Fue un tremendo desafío recrear la forma icónica del Porsche 911 R con la mayor precisión y detalle posibles”.
“Eso, junto con la división de los segmentos del rompecabezas, fueron los pasos más complejos, desde el punto de vista técnico”.



