La compañía sueca lanzó en Argentina una campaña para educar a los niños en seguridad vial.

Volvo Trucks & Buses presentó en el país su campaña Pará, mirá, saludá, que brindará una acción formativa para 400 chicos de entre 5 y 11 años para que aprendan a moverse en entornos de mucho tránsito sin sufrir accidentes.
El curso, realizado en conjunto con la Municipalidad de Tigre, es parte de un programa llamado «En la ruta a cero accidentes«, nombre bajo el cual se agrupan una serie de acciones de capacitación y concientización que Volvo está realizando por primera vez en la Argentina también como parte de un plan a nivel global destinado a mejorar la seguridad en el transporte.
El objetivo es ayudarlos a comprender cómo actuar de forma segura cerca del tráfico. Así, las tres palabras mágicas que le dan nombre al programa buscan sintetizar el propósito de que los niños internalicen que, para moverse en situaciones donde hay tránsito, es necesario detenerse primero. Después mirar y evaluar el entorno. Y, por último, saludar, literalmente, al conductor y asegurarse, a su vez, de que el chofer del vehículo los ha visto.

El papel de los conductores aquí es fundamental. Los niños, después de parar y mirar a ambos lados por si vienen vehículos, buscarán un contacto visual y saludarán a los conductores. En ese momento son ellos quienes deben saludar de vuelta, antes de que el niño o niña pueda cruzar con seguridad. Se trata de una interacción que es considerada clave por los capacitadores de Volvo.
Teoría y práctica
Durante la hora y media de capacitación, chicos que van de sala de 5, en Jardín de Infantes, a 5° grado de cada colegio que Volvo visita tendrán la oportunidad de ver un video en el que un conductor de camiones, llamado ficticiamente Tim, aporta una serie de consejos de seguridad vial que les ayudarán a la hora de andar en bici o caminando donde hay tránsito de vehículos, pero de manera segura.
Una vez proyectado el video, los chicos realizan un ejercicio interactivo en el que los instructores los hacen participar a partir de que respondan cuáles son las situaciones más peligrosas y cómo deben evitarlas. Para que los alumnos puedan demostrar lo que han aprendido en la práctica, en el paso siguiente realizan una actividad con un camión a escala situado en el patio de las instalaciones del colegio. Allí el equipo de Volvo monta una escenografía que incluye, entre otras cosas, un semáforo y el diseño, también a escala, de una senda peatonal.
En la tercera instancia entra en escena un camión real, especialmente preparado con todos los atributos de seguridad y tecnología que disponen los distintos modelos de Volvo. Con este recurso se pone foco en que los chicos puedan percibir el rol del conductor y cuál es la visibilidad que tiene a través, por ejemplo, de ventanas y espejos para comprender, en forma vivencial, cómo funciona esa visibilidad.

UN OBJETIVO GLOBAL
El programa Pará, Mirá, Saludá está basado en un curso de formación originalmente desarrollado por Volvo Trucks en Dinamarca, en 2004. Más de 200.000 niños de 13 países distintos ya han participado. Pero el compromiso del Grupo Volvo con la seguridad data de 1927, año de la creación de la compañía, cuando sus dos fundadores decidieron incluir la seguridad entre sus valores fundamentales.
«La seguridad forma parte de nuestro ADN y trabajamos para que nuestros camiones sean los más seguros para el conductor y los peatones. Lamentablemente, esto no es suficiente, porque la seguridad no solo depende de los vehículos sino también de las personas, ya que el 90% de los accidentes están causados por fallos humanos”, explican en Volvo.

