Latin Assistance te brinda consejos para planear las mejores vacaciones gastando lo menos posible.

Las vacaciones son uno de los momentos del año más esperados por todos. Tiempo clave, en el que después de mucho trabajo, corresponde un espacio para descansar, disfrutar y relajarse. Sin embargo, si bien popularmente se cree que lo más importante es contar con el dinero, lo realmente clave es una buena planificación. Por eso y con el objetivo de facilitar dicha planificación y cuidar el bolsillo, Latin Assistance, compañía experta en asistencia al viajero a nivel mundial, comparte los puntos más importantes a tener en cuenta para poder organizar un viaje al mejor precio.
1- Viajar durante la temporada baja
En el turismo hay tres temporadas disponibles: alta, media y baja. La denominada alta engloba los meses del año con mayor caudal de turistas (diciembre, enero y febrero; junio y julio; feriados o fines de semana largos). Son períodos de alta demanda y para ahorrar hay que evitar esas fechas. La temporada media hace referencia a los meses donde se viaja un poco menos que en la alta y la temporada baja son aquellos meses en los que la gente no suele irse tanto de vacaciones. Debido a las temporadas climáticas seca y lluviosa, los meses de abril, mayo, octubre y noviembre conforman esta categoría. El consejo para ahorrar es tomar vacaciones en la temporada baja cuando las tarifas son más económicas.
2- Reservar todo por cuenta propia
Comúnmente las agencias de viajes o las plataformas que gestionan hospedaje reciben un porcentaje a nivel comisión por haber realizado su trabajo, así que una forma de ahorrar al planificar vacaciones es organizar y contratar de forma directa y personal la reserva de los hoteles.
3- Usar los días opuestos a la mayoría de los turistas
Hay días de la semana ordenados de mayor o menor ocupación en los hoteles. Así que, a la hora de hospedarse, no es lo mismo solicitar una habitación para un martes que para un sábado. Es importante averiguar las tarifas de los días entre semana y los precios de los fines de semana. No son lo mismo. También se puede consultar por las que se conocen como “tarifas ejecutivas o corporativas”.

4- Contratar seguro de viaje
Cualquier inconveniente que surja durante un viaje se convierte en una situación de stress. La empresa de asistencia al viajero es un soporte clave y de vital ayuda para poder solucionar diferentes situaciones, que sin soporte pueden salir muchos más costosos. Por otro lado, es importante saber que los valores en medicina en el exterior tienen valores altísimos; por ejemplo, Estados Unidos tiene los costos internacionales más elevados en medicina. Contratar un seguro y asistencia en salud, resulta más económico, que tener que pagar ante un problema de salud en el exterior.
5- Aprovechar promociones
Los hoteles casi siempre ofrecen a sus clientes diversas promociones del tipo cupones, noches gratis y otras ofertas. Hay que estar atento a las redes sociales para enterarse de estos beneficios.
6- Ahorrar dinero en comidas
Pedir comida o comer en restaurantes constantemente puede ser excesivamente caro. Por eso la alternativa para abaratar costos, es la de comer en mercados o plazas de comidas.
7- Probar con nuevas alternativas de hospedaje
Una de las partes fundamentales a la hora pensar en las vacaciones es el hospedaje, y aunque son los más lujosos, los hoteles no son la única opción. Se puede pensar en hostales (hospedajes de menor magnificencia que un hotel), en casas o departamentos de alquiler, cuyo costo se puede repartir en caso de viajar en grupo. También existe una nueva forma alternativa de hospedaje, que es el CouchSurfing, cuya premisa se basa en “pedir prestado un sillón para pasar la noche”. También se puede consultar por hospedajes equipados con cocina, para cocinar uno mismo, comer cuando se quiera y controlar el gasto en comida.

8- Compra en el mayorista
Si el viaje vacacional va a ser en familia o en grupo, se puede comprar todo lo que se necesita para el viaje al por mayor antes de salir. Ya sea agua u otras bebidas hasta alimentos, en especial si el hospedaje tiene cocina. Este proceder permitirá no gastar en las instalaciones de los hoteles, y ahorrar también en transporte porque no se tiene que ir de un lado a otro para comprar.
9- Ahorrar en transporte
Si se viaja en avión, los vuelos de horarios tarde-noche suelen tener precios más accesibles. Por el lado opuesto, si se viaja por tierra, se debe averiguar qué es más barato, usar auto propio o alquilar. En el caso de viajar con más personas, repartir entre todos los costos de la nafta y el mantenimiento del auto. Si se viaja por aire aprovechar las ventajas de aplicaciones que envían notificaciones para informar el período más barato para viajar y cuando los precios están más bajos.
10- Aprovechar programas de recompensas
Es importante hacer uso de los programas de recompensa de los hoteles o los de cliente frecuente de las agencias de viajes. Estos programas premian por ser buen cliente. La mecánica es simple: mientras más gastos se tenga, se otorgan mayores descuentos o servicios exclusivos. Casi siempre, el sistema se basa en la acumulación de puntos.

11- Verificar políticas flexibles de reservas y cancelación
Con un escenario aún inestable para el turismo, es importante que el viajero conozca las políticas de reserva y cancelación. Algunos alojamientos han actualizado sus reglas, haciéndolas más flexibles para permitir que el huésped evite pérdidas si necesita cancelar o cambiar debido a fuerzas mayores.
12- Elegir entretenimiento al aire libre
Desde bandas en vivo, ferias, festivales, actividades recreativas y culturales. Otra opción es la de recorrer museos, espacios públicos que suelen ser gratuitos y exposiciones en casas culturales. Si se es estudiante, usar el carnet que acredita como tal y se paga menos en las entradas a los sitios culturales.
