Te contamos cómo funciona este sistema que detiene al vehículo por nosotros y evita colisiones.

Los sistema avanzados de asistencias a la conducción, denominados ADAS, llegaron para elevar la seguridad automotriz de manera preventiva anticipándose ante el riesgo inminente de un choque, vuelco o atropello. Según el Parlamento europeo, la implementación de estas tecnologías permitirá evitar hasta 25.000 muertes en el Viejo Continente durante los próximos 18 años.
En esta oportunidad nos vamos a centrar en el sistema de frenado autónomo de emergencia (AEB), un dispositivo que ayuda a evitar o reducir las consecuencias de una colisión con el vehículo que circular por delante. Para nosotros es el más importante de todos.

¿Cómo funciona?
Mediante el uso de cámaras, radares y diferentes sensores, puede detectar vehículos y objetos que circulan en nuestra trayectoria a menor velocidad o se encuentran detenidos, incluso ciclistas o peatones. Al detectar un riesgo de impacto, el sistema alerta al conductor y si éste no responde realiza un frenado de emergencia.
En la mayoría de los casos el sistema funciona hasta 60 km/h, por lo que su utilidad está pensada fundamentalmente para las grandes ciudades, a modo de contrarrestar las distracciones producto del uso del celular y otras acciones. Sin embargo, las últimas innovaciones pueden llegar a funcionar en todo el rango de velocidad del vehículo.

Hay que tener en cuenta que puede tener limitaciones y, además, que ningún sistema podrá contrarrestar jamás en un 100 % la acción del hombre; son ayudas a la conducción, no guardaespaldas. Puede suceder que por la acción de la lluvia o nieve se ensucien los sensores y no funcione correctamente. De todos modos, en esos casos, se suele informar esa anomalía en el tablero de instrumentos. Por otra parte, si el conductor realiza una maniobra evasiva, el sistema se desconecta y el que maneja toma el control total del vehículo.
La Unión Europea estableció que el sistema de frenado autónomo será obligatorio para nuevas homologaciones de vehículos a partir de julio de 2022. El costo de implementarlo en los vehículos oscila entre los 400 y 1.000 euros. A la distancia, puede quizá parecer elevado, pero siempre será justificado un gasto destinado a salvar tantas vidas.
En Argentina podemos encontrar estos sistemas en vehículos de alta gama que provienen importados o en las versiones tope de algunos modelos de marcas generalistas. Por citar algunos ejemplos, podemos contarte que la Ford Ranger, el Volkswagen Taos, el Citroën C4 Cactus, el DS7 Crossback, el Peugeot 5008, entre otros, ya lo traen.
