La marca japonesa celebró su 23° aniversario en el país vecino y anunció un nuevo ciclo de inversiones.

Nissan inició un nuevo capítulo de su historia en América del Sur, en sintonía con su visión global denominada Ambition 2030. Durante una ceremonia por los festejos de un nuevo aniversario, realizada en su Complejo Industrial de Resende, en el estado de Río de Janeiro, la empresa japonesa anunció que ampliará su plan de inversiones 2023-2025, alcanzando hasta US$ 540 millones (R$ 2,8 mil millones), para producir dos nuevos vehículos utilitarios deportivos (SUVs) y ensamblar un motor turbo.
Esta importante inversión proporcionará nuevos equipos y una serie de mejoras que apoyarán la producción de dos nuevos SUVs. Uno de los modelos tendrá la misión de continuar la gran línea del Nissan Kicks, que es un éxito para la marca en Brasil y en toda la región. Sobre el otro no hubo precisiones, pero se estima que estará ubicado un escalón por encima de Kicks en el portfolio de la automotriz.

El plan de desarrollo de manufactura también incluye la planta de Powertrain en el parque industrial de Nissan de Río de Janeiro. Allí ensamblarán un motor turbo avanzado que equipará a los modelos de la marca.
El complejo industrial, que funciona desde abril de 2014, recibirá su primera renovación importante para fortalecer su misión como centro de exportación. Ya presta servicios al mercado local y a algunos sudamericanos y planea exportar sus vehículos a más de 20 países.
La planta introdujo el año pasado un segundo turno de trabajo que generó 578 puestos adicionales. Nissan también ampliará su cadena de suministro allí mismo. Justo antes de la ceremonia oficial, cuatro nuevos proveedores confirmaron que se unirían a las instalaciones de Nissan en Resende.
