Las luces láser son la última innovación en tecnología de iluminación automotriz. Su capacidad de alcance duplica al sistema full led.
La vista es el sentido que más se pone en juego a la hora de manejar. Por ello es tan importante contar un buen sistema de iluminación. Si no vemos bien difícilmente podremos anticiparnos a una situación de riesgo que puede culminar en un incidente.
Los faros láser pueden llegar hasta los 600 metros de distancia, aproximadamente el doble que los faros full LED. Generan una luz muy blanca, de 5.500 k de temperatura de color, muy similar a la luz natural del día.
La ventaja de poder ver a tanta distancia permite que de noche nada nos sorprenda de manera imprevista, como puede ser un animal cruzándose en el camino. Además, los láser otorgan mayor margen para ver y reaccionar a tiempo.
Los sistemas más avanzados de faros láser suelen contar con varios emisores de luz y con una matriz de diminutos espejos que la reflejan, que se pueden activar y desactivar, e incluso orientar hacia un lado u otro. Esto, en combinación con sensores de luz ambiente y con otros sensores del vehículo, como el radar, o la cámara de vídeo, descubren si hay un vehículo delante, si viene otro en sentido contrario o si hay un peatón a punto de cruzar, y permite atenuar y reducir el haz de luz de manera selectiva en la zona donde se encuentre el usuario que se podría deslumbrar.
El control dinámico de los faros es tan avanzado que también se puede hacer todo lo contrario, intensificar una zona concreta del campo de iluminación, para dar más luz y señalizar un peatón o un animal que se asoman por el borde de la vía.
En la actualidad ya hay dos vehículos que presentan luces láser de serie, el BMW i8 y el Audi R8 LMX. Es que por el momento esta tecnología es demasiado costo. Esperemos que un futuro no muy lejano pueda abaratarse y llegar a todos los vehículos.


