ZALIPIE, UN PUEBLO PINTADO

Una tradición convirtió a una ciudad polaca en una de las más coloridas de Europa, con sus flores multicolor.

En Zalipie, a unos 90 minutos de Cracovia, no hay hoteles cinco estrellas ni grandes resorts. El paisaje se combina entre los distintos tonos de verde y amarillo de los campos con las granjas de madera decoradas de colores y un montón de flores.

La historia de esta ciudad parece salida de un cuento. Todo comenzó cuando una vecina decidió pintar una flor para cubrir las manchas de hollín que dejaba la chimenea. Ella jamás pensó que la seguiría tanta gente. Fue una cuestión de contagio porque de a poco todos los pobladores se animaron a decorar puertas, paredes y ventanas.

De esta manera la ocurrencia de una pobladora se fue convirtiendo en una tradición, que alcanza todo su esplendor en la Primavera. Se celebra después del Corpus Cristi, baja el nombre Molowana Chata y es una competencia donde se elige el lugar mejor pintado.

Nació con el objetivo de ayudar a Polonia a recuperarse de la Segunda Guerra Mundial, al menos desde lo psicológico. La finalidad era reconstruir las casas destruidas por los conflictos, recuperar la tradición y renovar los ánimos de la población después de tantos años de masacres, batallas y pérdidas humanas y materiales.

De las granjas se fue extendiendo a todo el pueblo, pasó  a las calles, iglesias y árboles. En los comienzos los dibujos eran más simples, con colores básicos, pero poco a poco los diseños fueron evolucionando hasta  llegar a los ramos de flores que hoy se pueden observar allí.

Los primeros en descubrirlo fueron los turistas japoneses, pero ahora la visitan turistas de todo el mundo. Zalipie está a tan solo 1 hora y media de Cracovia en auto. También es posible llegar en tren o autobús en un viaje de tres horas.

 

 

 

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