El símbolo del Brasil católico, en Río de Janeiro, celebra con múltiples refacciones sus nueve años de vida.

El Cristo Redentor, erigido sobre el cerro Corcovado, cumplió hoy, 12 de octubre, los 90 años desde su inauguración. Hubo festejos, misa, el lanzamiento de una canción de zamba y hasta una cachaza conmemorativa. Pero lo más importante es que la celebración lo mostró renovado gracias a las refacciones que le realizó un grupo de 40 arquitectos, ingenieros, técnicos y alpinistas.
El monumento de 1.145 toneladas, ubicado a 710 metros de altura, fue elegido en 2007 como una de las Siete Maravillas del Mundo y lo visitaron por 2,4 millones de personas en 2019, antes de la emergencia sanitaria impuesta por la pandemia producida por el COVID-19.
En la restauración aumentaron el tamaño del Servicio de Protección contra Descargas Atmosféricas (SPDA) y restauraron la cabeza, la espalda, los laterales y los brazos. La arquitectura Cristina Ventura, quien lideró el proyecto, señaló que con el «Cristo ocurre como con nosotros, a los 90 años hay que reajustar algunas cosas».

Un poco de historia
- El nacimiento de El Cristo Redentor se produjo en 1921, cuando la Iglesia Católica organizó un concurso para construir un monumento religioso para el centenario de la Independencia de Brasil (1822).
- El ganador fue el ingeniero brasileño Heitor da Silva Costa, quien consagró diez años al proyecto. El artista plástico brasileño Carlos Oswald hizo el diseño final de la estatua, ejecutada por el francés Paul Landowski.
- El monumento fue inaugurado el 12 de octubre de 1931. En 1973 fue declarado monumento histórico y en 2007, una de las siete maravillas del mundo moderno.
