AUTOS: USO CORRECTO DE LAS LUCES

Claves para utilizar correctamente el sistema de iluminación de tu vehículo y prevenir siniestros.

El sistema de iluminación de los automóviles cumple una función primordial en distintos aspectos de la conducción y la circulación del tránsito. Su correcto funcionamiento y utilización disminuye significativamente las posibilidades de un siniestro. Reconocer sus funcionalidades nos ayudará a valorar su importancia y a generar pautas de comportamiento para su correcta aplicación. La gran mayoría de los estímulos que recibimos cuando conducimos son visuales y, en base a ello, tomamos unas decisiones u otras.

Visibilidad: la iluminación es un componente esencial de la conducción, nos ofrece en primer lugar, la posibilidad de ver y ser vistos, especialmente durante la nocturnidad o cuando las condiciones climáticas (lluvia, niebla, nieve, humo) limitan la visibilidad.  Esto, sin embargo, no contradice su capacidad de ser un complemento adecuado durante la conducción diurna o en óptimas condiciones de luminosidad. Incluso en aquellas zonas donde su utilización no está prescripta por la legislación vigente.

Comunicación: así como las diferentes lenguas conforman un sistema de signos que posibilitan la comunicación entre las personas de un grupo o una región, el sistema de iluminación de los automóviles conforma un conjunto de señalizaciones que permite la comunicación entre los conductores. Brinda la posibilidad de enviar y recibir mensajes capaces de ser comprendidos. Es importante, sin embargo, no olvidar que se trata de una comunicación de intenciones. Esto quiere decir, un medio mediante el cual anunciamos anticipadamente a nuestro entorno vial las decisiones que como conductores vamos a ejecutar. Girar a un lado, frenar o realizar una maniobra precipitada o riesgosa, entre otras.

Seguridad: la visibilidad y la comunicación impactan directa y significativamente en la seguridad. No solo en la de los automovilistas sino también en la del entorno vial. El tránsito es una trama compuesta por múltiples y variados elementos cuya organización depende de la aplicación adecua de las reglas de conducción y el respeto de la normas de tránsito.

Lo que exige la legislación

La utilización correcta de las luces es también fundamental para reducir riesgos y aumentar los niveles de seguridad. Como sucede en la mayoría de los países del mundo su modo de utilización está regulado por un marco normativo. En el caso de la Argentina el marco es la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449.

De acuerdo a Ley, entonces, el sistema de iluminación debe observar una serie de reglas. En zonas urbanas las luces bajas, de posición y de patente deben estar encendidas cuando la luz natural no resulte suficiente o la visibilidad sea baja, sin embargo en rutas y autopistas deben permanecer encendidas las 24 horas.

Las luces altas sólo deben ser utilizadas en zonas rurales y autopistas cuando la luz natural sea insuficiente. Las luces intermitentes deben utilizarse para avisar una detención o una maniobra riesgosa.

El destello para avisar un adelantamiento y en los cruces de vías o bocacalles. Las luces de giro deben colocarse con anticipación cada vez que se cambia de carril o de dirección tanto de día como de noche y los faros antiniebla (no obligatorios) sólo en caso de que las condiciones meteorológicas lo requieran.

Para más información y asesoramiento técnico:

ANDRADE SERVICE

Cochabamba 1355 (CABA)

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Teléfono: 4306-2360

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