El avistaje de estos mamiferos se consolida como oferta turística veraniega en el destino chubutense.

Los delfines tienen una vitalidad contagiosa, hacen piruetas sobre el agua y en plena naturaleza. A este espectáculo natural se suman las aves marinas que suelen aprovechar esa concentración de peces para alimentarse, provocando un alboroto entre esas especies y los delfines que se ve desde considerable distancia.

Excursión con bonus track
La excursión de avistaje de delfines se completa con un paseo costero frente a Puerto Madryn, que navega desde la lobería de Punta Lomas, pasando por el barco hundido Folias, hasta detenerse en el lugar donde desembarcaron los primeros galeses en 1865, dando comienzo a uno de los procesos más destacados de colonización pacífica e interacción con los pueblos originarios.
Como yapa, en la divertida actividad, se suelen ver ejemplares de ballenas, pingüinos de Magallanes, pardelas, albatros, cormoranes, petreles y cada tanto asoman su cabeza los lobos marinos, empujados por su curiosidad.
Las excursiones se realizan generalmente durante la mañana, cuando las condiciones meteorológicas son más amigables y la ausencia del viento -propio de la región- mantiene a las olas en calma.
