Desde el 1° de enero, los OKM deben incluir de Control de Estabilidad y ensayo de impacto lateral.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial anunció que la medida tiene como fin que se fabriquen vehículos más seguros. Todos los modelos nuevos que se comercializan en el país deben incluir de serie el Control de Estabilidad y, además, haber sido sometidos a pruebas de impacto laterales.
La decisión se tomó en conjunto entre la Secretaría de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa del Ministerio de Desarrollo Productivo y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). La medida -que debía estar vigente desde 2018 pero fue prorrogada anteriormente- significa un avance en materia de seguridad vial para las y los argentinos, porque incorpora una herramienta clave para que los vehículos sean fabricados con mayores y mejores normas de seguridad.

Avances en seguridad
El Sistema Electrónico de Control de Estabilidad es un dispositivo de seguridad activa que adapta la presión de frenado de cada rueda, disminuyendo el riesgo de derrapes en situaciones de emergencia. El ESP coordina varias funciones del vehículo, como la tracción y el sistema de frenado, y mediante la utilización de sensores, detecta si el auto se direcciona en un sentido diferente a la indicada por el volante y corrige evitando la desviación, disminuyendo la potencia del motor y activando los frenos para corregir la trayectoria.
Por su parte, el ensayo de impacto lateral, es una prueba que sirve para evaluar la resistencia de las estructuras de los vehículos entre las puertas traseras y delanteras. Su implementación tiene como fin garantizar la protección adecuada ante eventuales siniestros viales e impulsa el desarrollo e instalación de tecnologías preventivas como las bolsas de aire de cortina o de impacto lateral, entre otras. Con la implementación de esta medida, Argentina se suma a los estándares mundiales de seguridad.

Fin de serie
Atento a que ciertos modelos dejarán de fabricarse en el corto plazo, las empresas Peugeot Citroën, Volkswagen y Renault, fueron autorizadas a comercializar los stocks remanentes de una cantidad limitada de determinados modelos que a la fecha no cuentan con alguno de ambos requisitos (Peugeot 308, 408 y Citroën C4 Lounge; Volkswagen Gol; y Renault Master, Kwid y Duster Oroch). En este marco, a fin de resguardar a los usuarios, se estableció que las firmas “deberán informar fehacientemente a los adquirientes de los vehículos identificados que unidades fin de serie que no cuentan con el Sistema Electrónico de Control de Estabilidad y/o con el Sistema de Ensayo de Impacto Lateral, según corresponda”.
