Los crash test de alta velocidad serán más exigentes, al igual que el control de asistentes de seguridad.

El EuroNCAP, organismo que evalúa de los vehículos comercializados en Europa, introdujo cambios en las pruebas de choque para analizar las nuevas necesidades en la protección de los ocupantes, antes, durante y después del siniestro, y así obligar a las automotrices a equipar a los vehículos con las últimas tecnologías.
El cambio más importante es la utilización de una nueva barrera móvil para la prueba de impacto frontal, en lugar del obstáculo deformable que utilizaron durante más de 20 años. Así se evalúa la protección de los ocupantes y también cómo la estructura delantera del auto afecta en daños a otro posible auto. Otra novedad es la utilización de un nuevo dummie llamado Thor, para representar al ocupante masculino de tamaño medio.

El EuroNCAP, además, analizará por primera vez la protección contra impactos poniendo el foco en el conductor y la posible interacción de él frente al acompañante. De esta manera buscan comprobar la eficacia de los nuevos airbags ubicados entre los asientos delanteros. Por otro lado, se evaluará cómo actúan los sistemas de frenado de emergencia ante otros vehículos y peatones.
Rescate y emergencia
Entre las nuevas evaluaciones del organismo, se agregan las que controlan el funcionamiento de los sistemas que monitorean el estado del conductor, como los detectores de fatiga y el alerta de mantenimiento del carril. Es que desde hace un tiempo el EuroNCAP sostiene que ahora son más importantes las asistencias a la conducción que la dotación de airbags que pueda traer un modelo.
La seguridad post siniestro también jugará un rol importante para la calificación final que otorga un máximo de cinco estrellas. De esta manera, se comprobará el acceso a un auto accidentado para el posible rescate de un herido y las funciones de los sistemas de llamado de emergencia.
