La firma francesa renovará por completo su gama e incluirá motores turbo y vehículos eléctricos. Lo que viene.

Luca de Meo, CEO del Grupo Renault, lo confirmó hace unos días: la compañía del rombo invertirá 1.100 millones de reales (USD 190.000.000) en el complejo industrial Ayrton Senna, del estado de Paraná. De esta manera, renovará su gama de vehículos e impulsará los motores turbo en Brasil.
El anunció llegó luego de que la terminal confirmara un cambio de estrategia en la región que incluye congelar el proyecto de los nuevos Logan y Sandero, lo que provocó el despido de 747 operarios de la mencionada planta. Por ello la noticia de la millonaria inversión resultó esperanzadora para el vecino país.
Luiz Fernando Pedrucci, SVP de Renault para América Latina, afirmó: “El mercado brasileño continúa siendo estratégico para el Grupo Renault. La aprobación de un nuevo ciclo de inversiones para futuros proyectos depende de una mejora en la competitividad. Factores como la complejidad y una alta carga tributaria, más los altos costos logísticos y de fabricación comprometen la competitividad para producir en el país”.

Turbos y eléctricos
La idea de Renault es fabricar cinco nuevos productos, producir el motor naftero 1.3 TC3 (turbo) que equipará a la nueva Duster, cuyo lanzamiento en Argentina está previsto para junio, e importar dos vehículos 100% eléctricos. No se precisaron aún cuáles serán los nuevos integrantes de la gama, pero sí que llegarán en 2022.
Entre las novedades estarían la renovación del SUV Captur, luego le seguiría el restyling del compacto Kwid, con cambios profundos en el diseño y sobre la base de su variante eléctrica. Por último, de lo que pudimos averiguar, estaría una actualización profunda para Duster Oroch, con mejoras sustanciales en términos de calidad de materiales y mayor nivel de seguridad.
En cuanto a los eléctricos que pueden venir, uno ya está confirmado para nuestro país: el city car Zoe. También podrían ser el Kangoo Z.E. y el Twingo Electric. Por ahora son todas especulaciones, lo más importante es la inversión confirmada para Brasil, que trajo mayor tranquilidad, y seguramente repercutirá positivamente también en Argentina.
