Latin NCAP presentó su nuevo protocolo de evaluación con más exigencias para las terminales automotrices.

El organismo encargado de evaluar la seguridad de los vehículos que se comercializan en la Sudamérica y el Caribe eleva el nivel de sus requisitos y pruebas. Es que así debe ser para lograr que en la región circulen vehículos cada vez más seguros.

El nuevo protocolo comenzará a regir desde diciembre de 2019 hasta 2013, con ajuste a los dos años. Allí el Latin NCAP establece que un auto que no tenga Control de Estabilidad (ESP) no va a poder alcanzar más de una estrella, sin importar los puntajes que obtenga en otros rubros.

Una medida acertada teniendo en cuenta que este sistema ha salvado vidas en todo el mundo por su capacidad de contrarrestar derrapes, maniobras riesgosas y errores de conducción que pueden terminar en vuelcos o choques fatales.

Otra novedad es que se incorporará la prueba de alce. ¿De qué se trata? Es una maniobra brusca de esquive que simula la aparición repentina de una animal en la calzada y se realiza a 60, 65 y 70 km/h. Esta situación se presenta habitualmente en las rutas argentinas del interior.

En una primera etapa (2019-2021) no le descontará puntos al modelo, aunque se informará públicamente el resultado. En una segunda etapa (2021-2023) sí descontarán puntos, pero estimamos que ya para ese momentos todos los autos OKM de Argentina provengan de fábrica con ESP de serie.