La falta de sueño o fatiga es una de las causas frecuentes de innumerables siniestros de tránsito.

Dormir ofrece al cuerpo la posibilidad de recuperarse del estrés al cual lo exponemos diariamente. El buen descanso es un factor fundamental para potenciar la salud física y mental. Entre otros beneficios, permite aumentar el nivel general de bienestar y de desempeño. La literatura especializada indica que los adultos necesitamos entre 7 y 9 horas diarias de descanso para generar mejores condiciones de funcionamiento del cuerpo y la mente.
La falta de sueño o fatiga, muy usual en el ritmo de vida agitado de hoy, se encuentra entre las causas frecuentes de innumerables accidentes. Cada año produce hasta 100.000 accidentes automovilísticos y 1.550 muertes.
Conducir un automóvil sin el descanso adecuado aumenta significativamente las posibilidades de sufrir un choque. Produce un efecto de somnolencia que modifica el comportamiento y la toma de decisiones, enlenteciendo en general todas las reacciones al punto de poder compararse con manejar bajo los efectos del alcohol.
En condiciones normales, un conductor atento tarda alrededor de un segundo en reaccionar. A una velocidad de 90 km/h podemos recorrer unos 25 metros antes de frenar. Bajo el efecto de la fatiga ese tiempo se duplica, llevando la distancia de frenado a 50 metros.

BAJAR UN CAMBIO
Es importante, entonces, descansar las horas recomendadas. Especialmente si vamos a conducir durante un tiempo prolongado. La atención y concentración que ejercitamos al conducir, sobre todo en ciudades con alta densidad de tránsito, produce cansancio, pero la conducción durante períodos prolongados puede originarnos, además, dolores en los músculos y articulaciones, pérdida de concentración y reflejos.
En el caso de la conducción nocturna la exigencia es un mayor. Por un lado, porque las condiciones de luminosidad requieren un mayor nivel concentración y por otro, porque la alteración del ritmo circadiano -comúnmente llamado reloj biológico de luz/oscuridad- puede a afectar algunas funciones del cuerpo.
SEÑALES DE ALERTA
Durante la conducción es fundamental prestar atención a la aparición de ciertos signos: visión borrosa, sensaciones de malestar general, dolores musculares en el cuello, brazos y hombros, sed. Son señales que nos indican que necesitamos un descanso. En estas situaciones lo recomendable es parar, hacer movimientos de estiramiento muscular o simplemente caminar un rato e hidratarnos bien. Algunos estudios indican que niveles bajos de hidratación adelantan la aparición de la fatiga. En caso de tratarse de un viaje en ruta estas pausas deberían hacerse cada dos horas y media o tres como máximo.

CONSEJOS DE SEGURIDAD
Algunos consejos para disminuir los factores que favorecen la aparición del cansancio, en especial si vamos iniciar un viaje o salir a la ruta:
- Evitar conducir tras una larga jornada laboral.
- Descansar el mínimo de horas recomendables.
- Ajustar el volante y al asiento a una posición cómoda.
- Manejar de forma relajada y no intentar recuperar el tiempo perdido en un embotellamiento. La música serena puede colaborar al respecto.
- Realizar una pausa cada tres horas como máximo.
- Estar atentos hasta llegar a destino. Gran parte de los accidentes ocurren en el último tramo del trayecto.
- Ingerir alimentos saludables (fruta fresca, frutos secos, barritas de cereales, galletas integrales, etc.) y beber abundante agua.
por Gustavo Jose Andrade Director de Andrade Service y autor del libro automóviles híbridos y eléctricos. Además, en su taller se especializa en diagnóstico y reparación de autos.
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