ATM Seguros también piensa en la protección de los más chicos y brinda consejos de seguridad en el auto.

En el marco de la semana en que se festeja el Día del Niño, ATM Seguros continúa con sus campañas de concientización con el foco puesto en la vulnerabilidad de los menores en accidentes de tránsito. En esta oportunidad el tema que los ocupa son los sistemas de retención infantil (SRI), que se exigen por la Ley de Tránsito 24.449, pero no todos lo usan o lo saben usar correctamente.
Según datos del Observatorio de Seguridad Vial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires relevados en 2018, sólo uno de cada tres niños y bebés que viajan en vehículos particulares por la Ciudad lo hacen de manera segura.
Hay diferentes SRI de acuerdo al peso y/o edad de los chicos y deben estar homologados para asegurar que cumplen con las normas vigentes. La diferencia entre un SRI homologado y otro que no, radica en su efectividad al momento de un choque.
La función fundamental de las sillas infantiles es precisamente la de retener al niño en su posición, evitar que se golpee con otros elementos del interior del vehículo y resistir el impacto de eventuales golpes en su estructura. Por ello, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) indica que «el uso correcto del SRI reduce en un 70% los riesgos de lesiones graves y fatales en caso de un accidente de tránsito».

¿Qué dice la Ley?
El Decreto 32/18 que reglamenta la Ley de Tránsito 24.449 señala que es obligatorio el uso de un SRI en todas las rutas nacionales cuando se lleva a un niño de hasta 10 años. Complementariamente, en distritos como el de la Ciudad de Buenos Aires, la Ley 5.294 determina que los menores de hasta 12 años (o con una altura inferior a 1,50 m) deben viajar siempre en el asiento trasero en su SRI o con el cinturón de seguridad, según corresponda.
¿Qué tipos de SRI existen?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dividió las etapas del crecimiento en cinco grupos para definir cuál es el más adecuado de acuerdo al peso y/o edad del niño:
Grupo 0: para niños con peso menor de 10 kg
Grupo 0+: para niños con peso menor de 13 kg
Grupo 1: para niños con peso de 9 kg a 18 kg
Grupo 2: para niños con peso de 15 kg a 25 kg
Grupo 3: para niños con peso de 22 kg a 36 kg
En el caso de los SRI de los Grupo 0 y 0+ (los llamados «huevitos») se recomienda su uso orientado hacia atrás, para evitar posibles lesiones cervicales. Los SRI del Grupo 1 y 2 son las denominadas «sillitas», mientras que los del Grupo 3 son considerados «boosters» o «elevadores» y se usan con el mismo cinturón de seguridad del auto con la finalidad de que la banda pase correctamente sobre el hombro y no lastime.

TIENEN LA PALABRA
“Al igual que sucede con los cascos, los SRI no deben verse como un gasto sino como una inversión. ¿Qué mejor regalo para un niño en su día qué una buena silla infantil homologada que además de brindarle conforte le puede salvar la vida? Como padres es nuestra obligación llevarlos seguros en cada viaje”.
Sebastián Porto, embajador de la Seguridad Vial de ATM Seguros.
«Nos parece importante aprovechar esta fecha para darles a nuestros chicos el mejor ‘regalo’ que un adulto les puede dar y es cuidarlos. Creer que llevándolos en el asiento delantero o sin su silla correspondiente es ‘premiarlos’ es un pensamiento equivocado y un mensaje contraproducente para ellos».
Eugenio Muerza, gerente comercial de ATM Seguros.
